Me gusta esa mujer
atravesando los
desechos de una fiesta congelada
sus botas negras,
su piel soleada y su mirada de arrepentimiento
la luna es una diana fácil reflejada
en el charol que envuelve sus piernas
los pasos decididos
y sinuosos hasta ese plano discreto de su vientre
Me pregunto si podría ser feliz con ella
no soy feliz
mi sonrisa sale
cocida todos los días de la bandeja de la fotocopiadora
necesito sentarme a
escuchar sin importarme lo que me estoy jugando
abandonarlo todo a
un lado del camino y descansar sin prisas
lo más desnudo
posible de deseo.
Se ha quitado el
pañuelo que llevaba sobre sus hombros
arrastra como "el
dorado" a los buscadores de sueños
con su sencillo
vestido negro ajustado al público
algo en su espalda
que podrían ser coordenadas geográficas
una localización
discreta e intensa alejada de los domingos sin amor
justo cuando
la música para y la intemperie indica la salida
la recuerdo con mas
claridad
no le hice caso
cuando me la presentaron en la clase de antropología económica,
es inalcanzable
solo habla inglés.

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